La isla de Tenerife no solo presume de playas volcánicas y paisajes únicos, también esconde auténticos tesoros costeros: los charcos naturales. Estas piscinas creadas entre la lava volcánica y el mar ofrecen aguas tranquilas, ideales para nadar, practicar snorkel o simplemente relajarse. Hoy descubrimos los 5 mejores charcos de Tenerife que no pueden faltar en tu ruta por la isla.
Una selección de charcos únicos
Cada charco tiene su encanto: algunos son amplios y familiares, otros escondidos y salvajes. Todos comparten la magia de estar en un entorno volcánico, con aguas cristalinas y paisajes que impresionan.
Los más destacados son el Charco de La Laja, el Charco del Viento, el Charco de Isla Cangrejo, las Piscinas Naturales de Garachico y el Charco de Los Abrigos.
Charcos cercanos que merece la pena visitar
Alrededor de estos cinco imprescindibles también encontramos otros charcos y playas que hacen aún más completa la exploración de Tenerife.
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En el norte, destacan rincones como el Charco de San Juan, la tranquila Playa de San Marcos o la Playa de Las Aguas, ideales para quienes buscan paisajes marineros con carácter y menos masificación.
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En el sur, el entorno de El Médano, La Tejita y la imponente Montaña Roja ofrece un contraste único, con largas playas abiertas al viento y escenarios naturales de gran belleza volcánica.
- En el oeste, los majestuosos Acantilados de Los Gigantes y el Charco de Masca —al que se llega tras una ruta de senderismo— regalan una experiencia que combina aventura, vistas espectaculares y un baño en aguas cristalinas.
Actividades en los charcos de Tenerife
Los charcos naturales no solo son lugares para bañarse:
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Snorkel y buceo ligero: la transparencia del agua y la riqueza de los fondos marinos hacen de estos lugares auténticos acuarios naturales.
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Fotografía de paisajes: el contraste del azul del mar con la roca volcánica crea escenarios únicos.
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Paseos costeros: muchos de estos charcos están conectados por senderos que permiten recorrer parte de la costa a pie.
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Atardeceres inolvidables: especialmente en Los Gigantes y en la costa norte, donde el sol se esconde en el Atlántico.
Servicios y gastronomía alrededor de los charcos
Algunos charcos como los de Garachico o el Charco del Viento cuentan con pasarelas, escaleras y zonas acondicionadas para el baño seguro. En cambio, otros, como el Charco de Los Abrigos, mantienen su carácter más virgen, requiriendo que el visitante lleve agua y sombrilla.
En los pueblos cercanos se pueden encontrar bares y restaurantes donde degustar pescado fresco, marisco y tapas típicas canarias, completando la experiencia con la gastronomía local.
Cómo llegar a los charcos de Tenerife
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Charco de La Laja: ubicado en San Juan de la Rambla, con acceso sencillo y aparcamiento cercano.
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Charco del Viento: en La Guancha, bien señalizado y accesible por carretera.
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Charco de Isla Cangrejo: junto al paseo marítimo de Los Gigantes, en Santiago del Teide.
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Piscinas Naturales de Garachico: situadas en pleno centro del municipio, accesibles a pie desde el casco histórico.
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Charco de Los Abrigos: en Granadilla de Abona, a pocos minutos del aeropuerto sur.





